Un vecino de Santa Rosa del Mar vivió su propia película de acción cuando un tipo se mandó a lo bestia en la casa de su ex. Lo peor: el vecino ligó un tiro. ¿Con qué? Con un arma tumbera, papá, como si estuviéramos en Mad Max.
La policía tuvo que intervenir, obvio. El pibe tiene antecedentes y parece que no aprendió nada de sus visitas anteriores al calabozo. ¿Cuántas chances más va a tener? Mientras tanto, la gente del barrio se pregunta cuándo va a terminar esta inseguridad de película.
La cosa acá es clara: ¿hasta cuándo vamos a bancar vivir con miedo en nuestro propio barrio? ¡Queremos sentirnos seguros, no en una saga de acción! ¿Y vos, qué pensás?
Comentarios
Dejá tu opinión — sin filtro pero con respeto