Caballos y reciclaje: Mar del Plata abre un debate incómodo
El Concejo abrió una mesa sobre carros con caballos: trabajo, reciclaje, tránsito y bienestar animal buscan una salida posible en Mar del Plata.

Los carros tirados por caballos volvieron al centro del debate en Mar del Plata. El Concejo Deliberante de General Pueyrredon realizó una Jornada de Trabajo para discutir el uso de tracción a sangre en la recolección de materiales reciclables en la vía pública, una actividad que cruza trabajo, ambiente, tránsito y bienestar animal.
La convocatoria fue impulsada por el concejal Diego García y reunió a recuperadores urbanos, funcionarios municipales, organizaciones de protección animal y otros sectores vinculados a la actividad. La idea no fue cerrar una decisión inmediata, sino poner sobre la mesa un diagnóstico compartido antes de avanzar con una eventual regulación.
García planteó que cualquier salida tiene que escuchar a quienes recorren la ciudad recuperando materiales y también a quienes reclaman por las condiciones de los animales. La palabra que quedó sobrevolando la jornada fue transición: cómo modificar una realidad cotidiana sin dejar afuera a quienes hoy dependen de esa tarea para trabajar.
El tema no queda encerrado en una discusión del recinto. Los carros circulan por calles donde conviven autos, colectivos, peatones y comercios; además, forman parte de una cadena de recuperación de residuos que termina en el reciclaje. Ordenar el tránsito, sostener la recolección de materiales y garantizar condiciones laborales y de cuidado animal son objetivos que no siempre encajan fácil entre sí.
Participaron áreas municipales de Seguridad, Salud y Desarrollo Social, el EMSUR, representantes del Instituto de Derecho Animal del Colegio de Abogados, entidades proteccionistas, recuperadores urbanos, la Pastoral Social y referentes de la FAUD de la UNMdP, entre otros convocados. La amplitud de la mesa muestra que no hay una solución de una sola ventanilla.
Por ahora no se anunció un proyecto concreto ni plazos para una regulación. El próximo paso será convertir las posiciones de esa jornada en una propuesta aplicable en General Pueyrredon. La pregunta de fondo ya está instalada: ¿cómo se transforma esta actividad sin ignorar ni el trabajo de quienes reciclan ni el bienestar de los caballos?
La idea no fue cerrar una decisión inmediata, sino poner sobre la mesa un diagnóstico compartido antes de avanzar con una eventual regulación



