Desde los 14, el proceso penal juvenil cambia en Mar del Plata
El nuevo Régimen Penal Juvenil habilita procesos penales completos desde los 14 años. Qué cambia en fiscalías, juicios y medidas alternativas.

Un adolescente de 14 años podrá atravesar una investigación, un juicio y una eventual condena. Ese es el cambio central que, según explicó el fiscal Marcelo Yañez Urrutia, trae la entrada en vigencia del nuevo Régimen Penal Juvenil para el trabajo diario de la Justicia en Mar del Plata.
La reforma amplía la franja de jóvenes que pueden ser sometidos a un proceso penal pleno: abarca a adolescentes de 14 a 17 años inclusive. El recorrido puede incluir investigación, requerimiento de elevación a juicio, debate oral y una eventual sentencia. También cambia la intervención cuando hay un hecho cometido junto a personas mayores de edad: el fuero juvenil actuará respecto del adolescente involucrado.
Yañez Urrutia marcó una diferencia importante frente a una idea extendida: antes también había intervención judicial cuando un chico o chica de 14 o 15 años quedaba vinculado a un delito. Por ejemplo, ante una detención en flagrancia, se daba aviso al Servicio de Atención al Adolescente, se iniciaba una causa y se tomaba declaración. Lo que no podía pedir el fiscal era una detención dentro de un proceso penal pleno, porque esa franja etaria no era punible.
Hasta ahora, esas actuaciones tenían un perfil principalmente asistencial, con medidas de integración social y participación de equipos técnicos y del Servicio Zonal. Con el nuevo régimen, Fiscalía y jueces podrán intervenir durante todo el proceso penal. La norma además prevé alternativas a la prisión para delitos con penas de hasta tres años, como prohibiciones de concurrir a ciertos lugares, terminar la escuela o realizar tareas comunitarias.
El fiscal mencionó investigaciones por robos de motos y autos, entraderas y hechos cometidos junto a adultos, pero también delitos vinculados a redes, como abuso sexual y circulación de material de explotación sexual infantil. En estos últimos casos ya podían ordenarse medidas de prueba, como allanamientos o secuestros de celulares; la novedad es la posibilidad de una condena para adolescentes desde los 14 años.
Por ahora, el régimen lleva pocos días de aplicación y no hay un volumen significativo de causas nuevas. El dato a mirar durante el primer año será cuántos expedientes avanzan, llegan a juicio y terminan con sentencia. En el fuero juvenil, una vez tomada la declaración al imputado, la causa no puede quedar sin resolución durante más de un año. La discusión recién arranca: ¿la reforma traerá respuestas más rápidas sin dejar de lado la reintegración social?
La reforma amplía la franja de jóvenes que pueden ser sometidos a un proceso penal pleno: abarca a adolescentes de 14 a 17 años inclusive