Escapes ruidosos bajo la mira del Concejo marplatense
El Concejo debate sanciones más duras y secuestro de motos para reincidentes con escapes ruidosos en Mar del Plata.

El ruido de una moto que te corta la madrugada puede pasar de bronca cotidiana a motivo de secuestro. El Concejo Deliberante de Mar del Plata avanza con el debate para endurecer los controles sobre motos con escapes ruidosos, una discusión que vuelve a poner en foco una queja repetida en distintos barrios de la ciudad.
La propuesta apunta a reforzar las sanciones y contempla el secuestro del vehículo en casos de reincidencia. El dato central es ese: no se discute solamente una multa para quien circule con un escape que genera ruidos excesivos, sino medidas más fuertes para quienes repitan la infracción.
El tema toca una escena muy marplatense: motos que pasan acelerando por avenidas, calles internas y zonas costeras, sobre todo cuando baja el movimiento del día y el ruido se siente mucho más. Para quienes viven, estudian, trabajan temprano o comparten departamentos, no es un debate abstracto: es descanso, concentración y convivencia en el barrio.
El proyecto sigue en tratamiento dentro del Concejo, por lo que todavía resta conocer cómo quedarán definidos los cambios, los criterios de control y la aplicación concreta de las sanciones. La discusión también abre una pregunta inevitable: cómo hacer controles efectivos sin que todo quede en una norma que aparece cuando hay reclamos y desaparece a las pocas semanas.
En una ciudad donde cada verano, cada fin de semana largo y cada noche movida multiplican el tránsito, el escape ruidoso dejó de ser un detalle técnico para convertirse en un conflicto cotidiano. Si el endurecimiento avanza, la clave será si logra bajar el ruido real en las calles y no solo sumar otra regla escrita.



