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Falsos operarios de EDEA y una regla para evitar robos

EDEA alertó por falsos operarios y recordó una regla clave: sus trabajadores no pueden ingresar a viviendas.

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Falsos operarios de EDEA y una regla para evitar robos

Nadie de EDEA debería pedirte entrar a tu casa. Esa es la regla que volvió a quedar bajo alerta en Mar del Plata después de que la empresa relevara casos de personas que se harían pasar por operarios para cometer robos.

El mecanismo apunta a una situación cotidiana: alguien llega con apariencia de trabajador, invoca una supuesta revisión, una falla o una tarea vinculada al servicio eléctrico y busca ganarse la confianza de quien atiende. La advertencia de la compañía es concreta: por normativa, sus operarios no están autorizados a ingresar a los hogares.

El dato importa especialmente en una ciudad donde las visitas de servicios, arreglos y controles forman parte de la rutina de muchos edificios y casas. Una credencial, ropa de trabajo o una explicación apurada no reemplazan esa regla básica: si la persona pide pasar, hay un motivo para frenar y verificar antes de abrir.

La alerta no identifica cuántos casos hubo, en qué barrios ni qué modalidad puntual siguieron quienes intentaron engañar. Por eso, el foco está puesto en no dar por confirmada una visita solo por la apariencia de quien toca timbre. Ante una situación dudosa, conviene mantener la puerta cerrada, no compartir datos personales ni dejar entrar a desconocidos hasta poder chequear la situación por canales oficiales.

También sirve hablarlo en el edificio, con familiares y con vecinos que puedan quedar más expuestos a una maniobra de este tipo. La información clave para guardar es corta y fácil de repetir: los operarios de EDEA no pueden ingresar a las viviendas. En una estafa, unos minutos de desconfianza pueden ser mucho más útiles que una explicación convincente en la puerta.

La pregunta queda abierta para la ciudad: ¿las empresas de servicios comunican lo suficiente cómo son sus visitas reales, o la prevención termina dependiendo de que cada vecino conozca reglas que deberían circular mucho más?