Familias del Esquiú piden patrullajes por robos
Familias del Esquiú pidieron patrullajes y prevención por robos en los horarios de entrada y salida escolar.

La entrada y la salida de la escuela dejaron de sentirse como un momento tranquilo para varias familias del Esquiú. Ante robos reiterados, pidieron que se refuerce la seguridad en los horarios de mayor circulación de alumnos, madres, padres y docentes.
El reclamo apunta a que se evalúen medidas concretas de prevención: presencia policial, patrullajes o algún dispositivo que cubra las franjas en las que la comunidad educativa se mueve alrededor del establecimiento. No están pidiendo una solución mágica: quieren poder llegar y retirarse de la escuela sin sumar la inseguridad a una rutina que ya viene cargada.
El dato que preocupa es justamente ese: los robos no aparecen como un episodio aislado, sino como una situación que las familias describen como reiterada. Cuando la preocupación se instala en la puerta de una escuela, cambia todo el mapa del barrio. Ya no se piensa solo en el horario de clases, sino también en quién acompaña, por dónde se vuelve y cuánto tiempo se espera en la vereda.
En Mar del Plata, los horarios escolares concentran movimiento peatonal y autos detenidos en pocos minutos. Eso vuelve clave que la prevención no llegue tarde ni dependa solamente de que cada familia pueda organizarse como puede. Un patrullaje visible durante esos momentos puede no resolver de fondo el problema, pero sí funcionar como una respuesta inmediata frente a un reclamo puntual de la comunidad.
Ahora la discusión pasa por una pregunta concreta: ¿la seguridad en torno a las escuelas debería tener una cobertura fija en las horas de entrada y salida? Las familias del Esquiú ya marcaron que necesitan una respuesta. El próximo paso es saber qué medida se evaluará y cuándo podría empezar a verse en la calle.



