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Kioscos 24 horas, cada vez menos abiertos de verdad

Robos y amenazas cambian la atención nocturna en kioscos 24 horas de Mar del Plata: rejas, ventanillas y puertas cerradas.

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Kioscos 24 horas, cada vez menos abiertos de verdad

Un kiosco puede decir 24 horas, pero de madrugada la atención ya no siempre se parece a la de antes. En Mar del Plata, el miedo a robos y amenazas durante la noche está empujando a parte del rubro a cambiar cómo trabaja: más rejas, ventanillas, puertas cerradas y contacto mínimo con quien llega a comprar.

El problema no es solo vender una gaseosa, un pucho o algo para zafar después de salir. Para quienes sostienen locales abiertos toda la noche, cada turno nocturno implica evaluar si atender, cómo hacerlo y qué medidas tomar para no quedar expuestos. La promesa del “24 hs” sigue en el cartel, pero las condiciones de acceso pueden cambiar según la zona y el horario.

La noche marplatense tiene su propia rutina: gente que vuelve de trabajar, quienes salen de bares, estudiantes, conductores, turistas en temporada y vecinos que necesitan comprar algo fuera de horario. Por eso los kioscos nocturnos son parte del mapa cotidiano de la ciudad. Cuando una persiana se mantiene baja o una compra se hace detrás de una reja, no es un detalle de diseño: es una señal de que la inseguridad también modifica servicios básicos.

El dato que preocupa es la combinación de rapidez, daños y amenazas que atraviesa el reclamo del sector. No se trata únicamente de la mercadería que puede faltar después de un robo. También aparecen arreglos, pérdidas por no poder atender con normalidad y una tensión constante para quienes quedan al frente del local durante las horas más vulnerables.

La discusión queda servida para una ciudad que vive de día y de noche: ¿alcanza con que un comercio esté abierto, si comprar de madrugada requiere hacerlo desde una ventanilla o con la puerta cerrada? Para muchos marplatenses, el kiosco de confianza sigue siendo una parada obligada. El desafío es que atender 24 horas no se convierta en trabajar con miedo 24 horas.