La 39 grande vuelve a Mar del Plata a puro vapor
La locomotora a vapor “la 39 grande” llega este sábado a la Ferroautomotora por los 140 años del tren en Mar del Plata. Se podrá visitar hasta el domingo.

Mar del Plata va a escuchar un sonido que parecía archivado en blanco y negro. Este sábado, a las 10, una locomotora a vapor llegará a la Estación Ferroautomotora como parte de los festejos por los 140 años de la llegada del ferrocarril a la ciudad. La formación, presentada como un tren museo, podrá ser visitada por el público hasta el domingo a las 16, cuando emprenderá la salida de Mar del Plata.
La protagonista es la Vulcan Foundry 12E N°3925, conocida como “la 39 grande”. Fue fabricada en Inglaterra en 1927, inaugurada bajo el nombre de General Rondeau y pasó cincuenta años abandonada antes de volver a circular. No llega sola: integra una travesía organizada por Ferroclub Argentino Escalada y Trenes Argentinos, que recupera el viejo corredor ferroviario bonaerense.
Antes de entrar a Mar del Plata, la formación tiene previsto detenerse en Brandsen, Lezama, Dolores y Maipú. El recorrido conecta localidades que durante décadas tuvieron al tren como una parte central de su vida cotidiana: para viajar, mover mercadería, visitar familiares o acercarse a la costa cuando Mar del Plata todavía construía su lugar como destino turístico.
La máquina tiene una particularidad técnica que explica parte de su fama. Además de los cilindros laterales habituales en las locomotoras de la época, cuenta con un tercer cilindro centrado bajo la caldera. Ese diseño tricilíndrico le daba más potencia y un andar más parejo, pensado para trayectos largos. Traducido al presente: una pieza de ingeniería de casi cien años que todavía puede hacer vibrar las vías.
El aniversario remite al 26 de septiembre de 1886, fecha en la que el ferrocarril llegó por primera vez a Mar del Plata y cambió la escala de la ciudad. Facilitó el traslado de pasajeros y acompañó el crecimiento turístico y económico que después convirtió a la costa en un imán nacional. Esta vez no se trata de un servicio cotidiano ni de una promesa: es una oportunidad concreta para ver de cerca una locomotora que parece salida de otra época, pero que vuelve a entrar por la misma puerta ferroviaria de siempre.
Para quienes pasan por la Ferroautomotora sin mirar demasiado los rieles, el plan tiene algo de recordatorio: antes de los micros llenos, las rutas saturadas y las escapadas en auto, el tren ya estaba escribiendo una parte enorme de la historia marplatense. ¿Cuántas postales así quedan por recuperar?
La formación, presentada como un tren museo, podrá ser visitada por el público hasta el domingo a las 16, cuando emprenderá la salida de Mar del Plata



