La Rambla tendrá una mesa propia para ordenar Bahía Bristol
Provincia creó una unidad para coordinar la Bahía Bristol. Abarca Rambla, Casino y Hotel Provincial, pero aún no anunció obras ni presupuesto.

La Bahía Bristol tendrá una nueva estructura estatal dedicada exclusivamente a coordinar qué se hace —y quién lo hace— en el corazón de la postal marplatense. El Gobierno bonaerense creó la Unidad de Coordinación Bahía Bristol, un organismo que dependerá del Ministerio de Gobierno y buscará articular planes, programas y proyectos en uno de los sectores más transitados y simbólicos de la ciudad.
La zona involucrada incluye al Hotel Provincial, el Casino Central, la Rambla y otros espacios públicos y equipamientos ubicados frente al mar. El objetivo oficial es ordenar intervenciones vinculadas con infraestructura, desarrollo económico, turismo, cultura y urbanismo. Por ahora, el decreto no detalla obras puntuales, fechas de ejecución ni presupuesto asignado: crea una herramienta de coordinación entre áreas que ya tienen presencia en el lugar.
La lógica detrás de la medida es bastante marplatense: en pocas cuadras conviven organismos con competencias distintas. El Casino Central depende del Instituto Provincial de Lotería y Casinos; el Teatro Auditorium, del Instituto Cultural; también hay establecimientos educativos, dependencias de Seguridad y oficinas vinculadas al turismo. Cuando el paseo más fotografiado de la ciudad tiene muchas llaves repartidas, coordinar pasa a ser parte del problema.
La unidad estará encabezada por un director o directora ejecutiva, designado por el Ministerio de Gobierno bonaerense y con rango equivalente a director provincial. Además funcionará una Comisión Asesora permanente, integrada por representantes de Gobierno, Producción, Cultura, Lotería y Casinos, Educación, Economía, Infraestructura, Seguridad y otros organismos que puedan sumarse.
La Provincia fundamentó la creación en el valor histórico, arquitectónico, urbano, turístico, ambiental y paisajístico de la Bahía Bristol. No es un detalle menor: el área tiene la máxima categoría de protección patrimonial prevista por la normativa de General Pueyrredon. Cualquier puesta en valor tiene que dialogar con ese resguardo y con un espacio que usan residentes, trabajadores, estudiantes y turistas todos los días.
La discusión recién arranca: una mesa de coordinación puede destrabar decisiones o convertirse en otra capa burocrática. Para Mar del Plata, el dato a seguir será concreto: qué proyectos aparecen, con qué fondos y cómo cambia la experiencia de caminar, trabajar o encontrarse en la Rambla.
Por ahora, el decreto no detalla obras puntuales, fechas de ejecución ni presupuesto asignado: crea una herramienta de coordinación entre áreas que ya tienen presencia en el lugar