Más robos a comercios, 30% arriba en Mar del Plata
Los robos y hurtos a comercios crecieron más de 30% en Mar del Plata y vuelven a encender la alarma en los barrios.

Entrar a un comercio y encontrar una persiana rota ya no es una anécdota aislada. El robo y hurto a comercios creció más de un 30% en Mar del Plata, un dato que pone otra vez a la inseguridad en el centro de la rutina de quienes abren un local, trabajan detrás de un mostrador o salen a comprar todos los días.
La cifra no habla solo de mercadería perdida. Detrás de cada hecho hay horas sin vender, arreglos, cámaras, rejas, seguros y una preocupación que se traslada al barrio: qué hacer al cerrar, cómo volver de noche y cuánto cuesta sostener un negocio cuando la prevención también se vuelve un gasto fijo.
El impacto pega especialmente en los comercios chicos, donde una rotura o un faltante puede desordenar toda la semana. Para quien atiende, el problema no termina cuando se hace la denuncia: sigue con la reposición, la incertidumbre y la sensación de que trabajar con la persiana levantada implica asumir un riesgo extra.
La información disponible confirma el aumento superior al 30%, aunque no precisa en qué período se midió ni detalla cuáles son las zonas más afectadas. Esos datos son claves para entender el mapa real del problema y evitar que la conversación quede reducida a una cifra grande sin contexto.
En una ciudad donde el comercio de cercanía mueve barrios enteros, el aumento abre una discusión concreta: no alcanza con contar hechos después de que ocurren. ¿Qué respuestas necesitan los locales para trabajar sin que la seguridad se convierta en otro costo imposible?



