Murió Juan Miguel Wolk y sigue la búsqueda del nieto
Murió Juan Miguel Wolk y volvió a quedar abierta la búsqueda del nieto de Leda Barreiro, nacido en cautiverio en el Pozo de Banfield.

La muerte de Juan Miguel Wolk no cerró una historia: volvió a dejar abierta una ausencia que atraviesa décadas. El fallecimiento del represor, señalado como uno de los responsables del circuito represivo del Pozo de Banfield durante la última dictadura, reavivó en Mar del Plata la historia de Leda Barreiro, su hija Silvia y un nieto que nació en cautiverio y todavía es buscado.
La frase que resume esa búsqueda es brutal por su simpleza: “Sabe dónde está mi nieto”. Es el reclamo que acompaña a una familia que lleva años intentando reconstruir qué pasó con el bebé nacido mientras su madre permanecía secuestrada. Wolk murió sin que esa información llegara a quienes la necesitan para conocer su identidad, su origen y su historia.
El caso vuelve a poner en primer plano una de las heridas más persistentes del terrorismo de Estado: las personas nacidas en centros clandestinos de detención o apropiadas durante la dictadura, cuya identidad fue alterada. No se trata solo de un expediente del pasado. Detrás de cada búsqueda hay familias que siguen esperando una respuesta y personas que podrían desconocer datos centrales de su propia vida.
Para Mar del Plata, la historia de Leda Barreiro no es lejana ni abstracta. Es parte de una memoria local que sigue presente en las familias, en los organismos de derechos humanos y en cada reclamo por verdad. La muerte de un represor puede cerrar una instancia judicial o personal, pero no reemplaza la información que pudo haber aportado sobre los crímenes cometidos ni sobre el destino de quienes continúan desaparecidos.
El paso del tiempo hace más urgente la búsqueda, no menos. La pregunta sigue siendo la misma: ¿dónde está el nieto de Leda Barreiro y Silvia? Recuperar esa identidad no es mirar atrás por nostalgia: es una deuda concreta que todavía espera una respuesta.



