Psicología UNMdP crea cuidado para hijes de estudiantes
La Facultad de Psicología aprobó Hagamos un Ronda, un espacio de cuidado para hijes de estudiantes que busca sostener las cursadas en la universidad.

Estudiar, cursar y cuidar ya no tendrán que ser tres carreras al mismo tiempo. La Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Mar del Plata aprobó la creación de “Hagamos un Ronda”, un dispositivo de cuidado destinado a hijes de estudiantes de la carrera.
La iniciativa fue aprobada por unanimidad en el Consejo Académico el lunes 7 de septiembre. El objetivo es concreto: acompañar a quienes sostienen una cursada mientras también tienen tareas de cuidado, una realidad que puede volver mucho más difícil rendir, asistir a clases y, directamente, seguir en la universidad.
La propuesta nació de una encuesta anual del Programa de Andamiaje a las Trayectorias Académicas entre ingresantes de Psicología. El relevamiento detectó un cambio que pega de lleno en la rutina: bajó la contratación de personas para cuidar y aumentó la cantidad de estudiantes que no cuentan con ningún tipo de ayuda.
Eso no es un detalle doméstico. Desde la Facultad advirtieron que la sobrecarga puede generar desgaste psíquico, reducir el tiempo y la energía disponibles para estudiar y poner en riesgo la continuidad de las cursadas. Cuando el cuidado queda resuelto a pulmón, llegar a fin de cuatrimestre puede sentirse bastante menos como una cuestión académica y bastante más como una carrera de resistencia.
“Hagamos un Ronda” será implementado a través del Programa de Salud Mental Perinatal. No fue pensado solamente como un lugar de recreación durante el horario de clase: la idea es construir dentro del predio universitario un entorno seguro, lúdico y de contención para las niñeces, mientras sus madres, padres y personas cuidadoras estudian.
El dispositivo se apoya en perspectivas de género, derechos y cuidado. Busca poner sobre la mesa el trabajo no remunerado que muchas veces queda invisibilizado y generar condiciones más parejas para entrar, permanecer y recibirse en la educación superior.
Para Mar del Plata, donde miles de jóvenes organizan su vida entre cursadas, laburo y familia, la medida abre una discusión que excede a Psicología: ¿cuántas trayectorias universitarias se interrumpen porque cuidar sigue siendo una responsabilidad que cada estudiante tiene que resolver en soledad?
El dispositivo se apoya en perspectivas de género, derechos y cuidado



