El GNC se volvió una misión para taxis y remises
La restricción de GNC sigue y taxis y remises cargan cada vez que encuentran disponibilidad en Mar del Plata.

Cargar GNC dejó de ser una parada rutinaria y pasó a ser una oportunidad que no se puede dejar pasar. La restricción en el suministro sigue afectando a Mar del Plata y taxistas y remiseros están intentando cargar combustible cada vez que encuentran disponibilidad. Para quienes viven de estar en la calle, no es un detalle: quedarse sin GNC puede significar perder horas de trabajo o tener que cambiar de combustible para seguir circulando.
La escena se repite en las estaciones que tienen el servicio habilitado: conductores atentos a la posibilidad de cargar, pendientes de cuánto dura la disponibilidad y reorganizando recorridos según dónde puedan encontrar GNC. No se trata solo de llegar a destino con un pasajero: también hay que calcular si alcanza para el próximo viaje, para volver a una zona con estaciones o para completar el turno.
El impacto toca de lleno a un servicio que muchísima gente usa todos los días en Mar del Plata, especialmente cuando el colectivo no pasa, cuando se sale tarde de cursar o trabajar, o cuando hay que cruzar la ciudad con poco margen. Si los autos afectados tienen que modificar su dinámica de carga, la consecuencia puede sentirse en la disponibilidad de vehículos y en los tiempos de espera para pedir un viaje.
También vuelve a poner sobre la mesa la dependencia del GNC en el transporte urbano. Para parte de los trabajadores del sector, es una herramienta central para sostener el costo de circular. Cuando hay restricciones, la planificación del día se vuelve mucho más incierta: una carga que antes se resolvía en minutos pasa a condicionar el recorrido completo.
Por ahora, la lógica es simple y bastante incómoda: cargar cuando se puede. Sin precisiones confirmadas sobre cuándo se normalizará el suministro, cada estación con GNC disponible se convierte en un punto estratégico para taxis y remises. La pregunta para la ciudad es cuánto puede estirarse esta rutina sin que se note más fuerte en los viajes cotidianos.



