¡Atentos, marplanautas! La muni quiere cambiar las reglas de la joda nocturna y los vecinos están que trinan. Playa Grande y zonas residenciales temen que sus calles se conviertan en pistas de baile improvisadas. ¿Más boliches? Los vecinos se preguntan quién se quedó con la ciudad nocturna.
El proyecto que altera la Ordenanza 14.000 podría traer ruido, conflictos y quizás menos sueño para quienes viven en esos barrios. Los comerciantes también piden pista, no quieren que les arruinen el kiosco nocturno. ¡Y todo esto sin consultarnos!
¿Nos dejan opinar o tenemos que bailar al ritmo que ellos tocan? ¿Qué opinás, guacho? Mientras tanto, la movida nocturna sigue caliente como el verano marplatense. Tu comentario acá vale oro.
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