En Colinas de Peralta Ramos, las calles parecen más un paisaje lunar que un barrio marplatense. Los vecinos están cansados de esquivar baches y denuncian que la situación sigue en pésimas condiciones.
El mal estado de las arterias no es solo una cuestión estética; es un problema diario que afecta la vida de quienes viven allí. El Municipio sigue sin dar respuestas concretas, dejando a los vecinos sin opciones.
Colinas de Peralta Ramos ya tiene un historial de reclamos no escuchados. Este barrio parece olvidado, mientras las autoridades dicen estar enfocadas en otras prioridades.
La inseguridad se suma al combo: las calles oscuras y dañadas dan lugar a todo tipo de incidentes. Los vecinos no solo piden asfalto, también un lugar seguro para vivir.
¿Habrá un cambio o seguirán convirtiendo a Colinas en el set de una película postapocalíptica? La espera sigue.
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