Dato que ordena la rosca del finde: el auto ganó por goleada. Según un informe del Ente Municipal de Turismo y Cultura (Emturyc), el medio más usado por quienes visitaron Mar del Plata en 2025 fue el vehículo particular, muy por encima del resto. Detrás asoman los micros de larga distancia, luego el tren y, bastante más lejos, el avión y las combis.
¿Por qué importa? Porque si la mayoría elige manejar, cambia todo: los embudos en la Ruta 2 y los accesos, la disponibilidad de cocheras, el estacionamiento medido, los tiempos de llegada a playas y centros comerciales, y hasta cuánto vende un local según si te podés mover fácil o no. También pega en el bolsillo: peajes, nafta y estacionamiento compiten contra el precio del micro o el tren cuando armás la escapada.
El auto como rey del viaje a “La Feliz” no es nuevo, pero el Emturyc marca que la tendencia se mantuvo fuerte durante 2025. El micro sigue siendo la alternativa clásica para bolsillos que cuidan cada peso y para quienes no quieren manejar de noche, mientras que el tren ganó conversación por el precio y la experiencia, aunque todavía no le compite de igual a igual al volante. El avión queda como opción de nicho: rápido, sí, pero con menos frecuencias y costos que no siempre cierran para grupos o familias.
Para Mar del Plata, esto tiene consecuencias concretas: más autos entrando por los mismos accesos implica planificar operativos viales, mejorar la señalización y repensar el estacionamiento en zonas calientes como el Centro, Güemes y La Perla. También empuja a comercios y alojamientos a ofrecer cocheras, traslados o descuentos según cómo llegues. Y si el micro y el tren quieren morder más, la pelea pasa por horarios, frecuencias, comodidad y un sistema de trasbordo local que no te castigue cuando bajás en la Estación Ferroautomotora.
Moraleja para la próxima escapada: si vas en auto, elegí horarios antiembudo y chequeá dónde vas a dejarlo antes de salir; si vas en micro o tren, compará el total del viaje (ticket + traslados locales). ¿Te conviene volantear, dormir en el micro o bajarte del tren y caminar dos cuadras al mar? Contanos cómo viajás y qué te hace decidir.
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