Nuevo templo del sudor en la costa: Criminal Training Club abrió en Playa Grande con 1.300 m2 distribuidos en tres pisos, todo remodelado y con equipamiento nuevo de primeras marcas. La dirección: Bernardo de Irigoyen 3845. La apertura fue el 8 de junio y la propuesta apunta a actividades para todos los niveles.
¿Por qué importa? Porque sumar metros cuadrados y máquinas nuevas en una zona donde a la tarde explota de gente puede ser la diferencia entre entrenar en serio o hacer cola para la prensa. Para el vecino de Playa Grande (y alrededores), significa una opción grande, cerca, con más chances de no pelear por banco, barra o mancuerna en hora pico.
Contexto: Mar del Plata viene creciendo en espacios de entrenamiento funcional, musculación y clases grupales. El frío pega, el viento no perdona y el indoor gana adeptos. En ese mapa, abrir un gimnasio de escala poco común para un barrio mete presión positiva al resto: mejor servicio, mejor mantenimiento y más variedad, o te comen los de al lado. Competencia que beneficia al que paga la cuota, básicamente.
Para la ciudad, 1.300 m2 en tres niveles es casi un mini-centro deportivo: más aforo, más espacio para zonas de fuerza, cardio y clases (cuando las haya), y una ubicación que te deja combinar entreno con costa sin cruzarte media ciudad. Además, un proyecto de este tamaño mueve laburo privado: obras, proveedores, mantenimiento y equipo. Punto para el emprendedor que invierte en ladrillo, equipamiento y empleo en MDP.
Dato final: abrieron el 8 de junio y están en Bernardo de Irigoyen 3845. ¿Ya fuiste o tenés pensado caer? Contanos cómo está la experiencia real en hora pico: máquinas, limpieza, clima y si vale la pena el cambio de rutina. Tu review puede ahorrarle tiempo y guita a medio Playa Grande.
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