En el barrio El Progreso, dos delincuentes armados le dieron una cátedra de violencia a un vecino desprevenido. Los motochorros intentaron robarle a culatazos, mostrando que hasta en un videojuego parecerían más compasivos.
La inseguridad está en boca de todos. ¿Cómo te afecta? La sensación de que no podés caminar tranquilo ni en tu propio barrio es real. Es como vivir en una película de acción, pero nunca pidieron extras.
Este tipo de asaltos no es nuevo en Mar del Plata. A pesar de los anuncios de mayores controles, parece que los motochorros tienen la ciudad mapeada mejor que Google Maps.
En Mar del Plata, la imagen de una ciudad tranquila se va desvaneciendo cada vez más. La inseguridad nos pasa factura no solo en nuestros bolsillos, sino también en nuestro día a día.
¿Hasta cuándo vamos a vivir con miedo en nuestras propias calles como un nivel sin fin del juego del calamar?
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