1.900 clientes y hasta $560 millones por robacables
La Fiscalía estima que siete robos de cable afectaron a más de 1.900 clientes en Mar del Plata y que la reventa podía llegar a $560 millones.

Una banda acusada de robar cableado subterráneo habría afectado a más de 1.900 clientes en Mar del Plata y movido una reventa estimada entre $200 millones y $560 millones. La Justicia federal formalizó la imputación de cuatro personas detenidas y dispuso prisión preventiva por 180 días mientras continúa la investigación sobre una presunta organización criminal.
La Fiscalía atribuyó siete hechos: cuatro robos consumados y tres tentativas. Según la reconstrucción expuesta ante el juez de Garantías Santiago Inchausti, se habrían extraído cerca de 2.000 metros de cables de telefonía en distintos puntos de la ciudad. El impacto no queda sólo en el material que desaparece: cada corte puede dejar sin comunicaciones a vecinos, comercios y gente que depende de una conexión para estudiar o laburar.
La acusación sostiene que el grupo se movía con una puesta que buscaba pasar desapercibida: simulaban ser una cuadrilla de obra pública. Para eso, presuntamente contaban con un camión con pluma hidráulica, otros vehículos, falsos generadores y ropa de trabajo. Los robos habrían ocurrido sobre todo en la zona céntrica, mientras que el material era trasladado hacia el sur de Mar del Plata.
En total hay seis personas detenidas en la causa. Dos todavía no fueron formalmente imputadas porque permanecen internadas en el HIGA tras resultar lesionadas, según informó la investigación, al intentar escapar durante uno de los allanamientos. El juez avaló una prórroga de 72 horas para sus detenciones. Además, hay una persona identificada que fue declarada en rebeldía y continúa prófuga.
El dato que deja la causa fuera de escala es el cálculo económico: la Fiscalía ubicó el posible valor de reventa en una franja de entre $200 millones y $560 millones. La investigación deberá determinar responsabilidades y el destino final del cobre y demás material sustraído. Mientras tanto, queda una pregunta incómoda para cualquiera que ve una obra en la vereda del centro: ¿cómo distinguir una cuadrilla real de una operación que puede cortar la conexión de media cuadra?
La investigación deberá determinar responsabilidades y el destino final del cobre y demás material sustraído