Camet va por su polideportivo después de 11 años
Camet hará su 11° festival para pedir la apertura de un polideportivo cuya obra quedó frenada en 2015. Será el sábado en Gandhi y La Aurora.

En Camet hay una obra que quedó quieta en 2015, pero el reclamo no. El sábado 31 de octubre, vecinos y organizaciones volverán a reunirse para pedir la apertura del Polideportivo Camet con la 11ª edición de un festival que mezcla deporte, música, feria y una demanda que ya lleva más de una década.
La cita será de 14 a 17 en Gandhi y La Aurora, al lado de la construcción inconclusa. La red comunitaria Juntxs por Camet organiza una jornada abierta con torneos de fútbol, actividades de vóley y básquet, percusión, ajedrez, truco, música en vivo y feria de emprendedores. La idea es que el barrio vuelva a ocupar el lugar que espera convertir en un espacio público para todos.
El dato que pesa es simple: la obra fue frenada y abandonada en 2015, según señalan desde la organización. Mientras pasan los años, el polideportivo sigue sin cumplir la función para la que fue pensado: sumar propuestas deportivas, culturales y recreativas cerca de casa, sin que las familias tengan que salir del barrio o pagar una cuota para acceder.
Para quienes impulsan el festival, no se trata solamente de una cancha o un edificio terminado. Plantean que un espacio de encuentro puede ayudar a fortalecer vínculos comunitarios, abrir actividades para distintas edades y aportar a la prevención. En un sector de Mar del Plata donde cada propuesta gratuita cuenta, el reclamo apunta a que el acceso no dependa del bolsillo ni de una institución privada.
Este año se sumó otra preocupación: Juntxs por Camet cuestiona la posibilidad de que la obra se complete mediante un acuerdo con un club privado de la ciudad. La red teme que esa alternativa ponga en riesgo el carácter público, gratuito y accesible que reclama para el predio. El sábado habrá pelotas, música y emprendedores, pero el mensaje central seguirá siendo el mismo: Camet quiere que su polideportivo deje de ser una promesa congelada.
En Camet hay una obra que quedó quieta en 2015, pero el reclamo no



