El caracol que se come a otros ya está en Mar del Plata
El caracol degollado, especie invasora que llegó con plantas y tierra, aparece en jardines de Mar del Plata. Por qué no tocarlo ni dejar que lo laman mascotas.

Un caracol de caparazón alargado, punta truncada y hábitos bastante menos simpáticos de lo que parece empezó a llamar la atención en jardines marplatenses. Es el caracol degollado, cuyo nombre científico es Rumina decollata: una especie terrestre introducida e invasora que se alimenta de otros caracoles, sus huevos, brotes y hojas secas.
No llegó desde el mar ni apareció por una rareza de la costa. De acuerdo con fuentes consultadas por 0223, su expansión está asociada al traslado de plantas ornamentales, tierra y otros materiales donde pueden viajar ejemplares pequeños o huevos. La especie es originaria del sur de Europa y el norte de África, pero ya fue registrada en distintas zonas de Argentina y ahora genera consultas en Mar del Plata.
El dato que prende la alerta es su capacidad para establecer colonias. El caracol degollado es hermafrodita y puede autofecundarse, por lo que unos pocos ejemplares pueden alcanzar para que una población crezca si encuentra humedad, oscuridad y refugio. En cantidad, puede afectar brotes y plantas del jardín, además de desplazar a otros moluscos.
No es venenoso, pero no conviene manipularlo con las manos descubiertas. Investigadoras del Conicet advierten que puede transmitir parásitos si se lo toca sin cuidado. La recomendación también apunta a perros y gatos: evitar que se acerquen, los laman o los ingieran, porque podrían exponerse a parásitos pulmonares e intestinales.
Para bajar las chances de que se instale en casa, especialistas recomiendan regar por la mañana para que el suelo se seque durante el día y retirar tablas, hojas secas u objetos que acumulen humedad. En una ciudad donde cada jardín puede convertirse en refugio después de varios días de lluvia, mirar qué se mueve cerca de las macetas ya no es un detalle menor. ¿Te apareció uno en tu barrio?
El dato que prende la alerta es su capacidad para establecer colonias



