La birra artesanal cayó 30% y el vaso quedó vacío
Las ventas de cerveza artesanal cayeron 30% en un año en Mar del Plata. Cerveceros apuntan al bolsillo y esperan una temporada que cambie el panorama.

La cerveza artesanal perdió 30% de sus ventas interanuales y el golpe ya se siente en los bares de Mar del Plata. Desde el sector aseguran que no se trata de que la gente haya dejado de tomar birra por una nueva tendencia: simplemente tiene menos margen para gastar.
Federico Echeverry, BrewMaster de la cerveza Cheverry, describió una industria estancada durante 2026, después de bajas sensibles también en 2024 y 2025. El problema pega sobre todo en bares y restaurantes, el principal canal de salida para muchas fábricas artesanales que nacieron como pymes y crecieron al ritmo de las noches largas, las pintas y las aperturas gastronómicas.
La caída, según explicó, también apareció en las góndolas y acompaña a la cerveza industrial. El promedio que maneja el sector es contundente: 30% menos de consumo en comparación con el año anterior. Para los productores, el dato no cierra con la explicación fácil del mindful drinking, la tendencia hacia un consumo más consciente o bebidas sin alcohol.
Ese segmento existe y crece, pero sigue siendo chico: la cerveza sin alcohol representa entre 1,5% y 2% del mercado, de acuerdo con el análisis de Echeverry. La lectura de los cerveceros es otra: la baja atraviesa productos masivos y refleja un bolsillo más ajustado, incluso para una salida que antes parecía relativamente accesible.
En Mar del Plata, el invierno profundizó el panorama. La temporada 2025-26, Semana Santa y los feriados largos estuvieron por debajo de las expectativas. Un relevamiento de Uthgra informó que durante el primer semestre cerraron 40 hoteles y locales gastronómicos, con más de 400 trabajadores afectados. Menos movimiento turístico también significa menos mesas ocupadas y menos canillas abiertas.
Juan Echeverry, responsable de bares de la marca en la zona de Olavarría, resumió la cuenta que preocupa al rubro: los precios llevan cerca de dos años estancados mientras los costos siguieron subiendo, y la rentabilidad se achicó. Los negocios esperan que la temporada traiga aire. La pregunta es si alcanzará una buena afluencia de turistas para recuperar todo lo que el resto del año dejó en pausa.
La cerveza artesanal perdió 30% de sus ventas interanuales y el golpe ya se siente en los bares de Mar del Plata