Chapadmalal tuvo su propio show de ballena
Una ballena fue filmada saltando frente a Chapadmalal. El video reavivó el asombro y las claves para mirar sin acercarse en la costa marplatense este mes.

Una ballena rompió la superficie frente a Chapadmalal y dejó una de esas postales que hacen frenar cualquier scroll. El animal fue filmado mientras realizaba saltos, aletazos y movimientos sobre el mar abierto en la zona sur de Mar del Plata. El video, tomado de manera fortuita por una persona que estaba en el lugar, empezó a circular rápido por redes por la cercanía y la nitidez de la escena.
No fue una aparición de dos segundos. Las imágenes muestran al cetáceo emergiendo varias veces, con el mar de fondo y sin construcciones alrededor: una escena que parece lejana para quienes asocian el avistaje de ballenas solamente con la Patagonia, pero que viene repitiéndose cada vez más sobre la costa marplatense.
Desde mayo y hasta septiembre, la temporada migratoria trae ejemplares al frente costero bonaerense. En los últimos meses hubo registros desde playas céntricas y del norte hasta Acantilados y Chapadmalal. Especialistas vinculan la mayor frecuencia de avistajes con la recuperación poblacional de la ballena franca austral, que durante sus desplazamientos entre la Patagonia y el sur de Brasil puede aprovechar estas aguas para descansar, alimentarse y socializar.
La parte increíble tiene una regla clave: mirar no significa acercarse. Ante un avistaje, Prefectura Naval Argentina y los organismos ambientales recomiendan mantener distancia, bajar la velocidad de navegación si aparece un soplo o un lomo y no intentar seguir al animal con kayak, lancha, sup ni equipos de buceo. Que una ballena esté a pocos cientos de metros de la costa no la convierte en una atracción para perseguir.
También hay un dato para guardar: si se detecta un ejemplar enmallado, desorientado o varado, se debe avisar de inmediato a Prefectura a través de la línea gratuita 106. La postal de Chapadmalal es espectacular, pero el verdadero logro para Mar del Plata sería que estos gigantes puedan seguir pasando frente a nuestras playas sin que la curiosidad humana les arruine el viaje.
Que una ballena esté a pocos cientos de metros de la costa no la convierte en una atracción para perseguir



