De Basilea a Mardel, con cinco alumnos mundialistas
Facundo Alvanezzi volvió a Mar del Plata tras jugar y formar en Suiza: lanzó una academia para chicos de 6 a 14 años con una idea clara sobre el error.

Un exfutbolista que pasó por Europa eligió Mar del Plata para volver a arrancar, pero desde el otro lado de la cancha. Facundo Alvanezzi, nacido en Bragado y formado también en Kimberley y Deportivo Norte, regresó a la ciudad después de jugar en Italia y Suiza para abrir Alvanezzifutbol, una academia destinada inicialmente a chicos de 6 a 14 años.
Su recorrido no fue lineal. Tras sus primeros años en Sportivo Bragado, llegó a Mar del Plata para continuar como jugador y más tarde cruzó el Atlántico: tuvo pasos por Livorno, en Italia, y por los clubes suizos Locarno, Tresa Monteggio y Caslano. En ese camino empezó a construir una pregunta que hoy guía todo su proyecto: no solo cómo entrenar a un futbolista, sino cómo enseñarle a entender el juego.
La respuesta que encontró tiene nombre propio: educar jugando. Alvanezzi comenzó a desarrollar esa faceta en Cadetes de San Martín y Aldosivi, y luego trabajó durante años en las divisiones formativas del Basilea FC. Según contó, cinco jugadores que entrenó allí integraron la selección de Suiza en el último Mundial. No es un dato menor para una academia que recién lleva dos meses funcionando en Mar del Plata.
La propuesta no busca reemplazar a los clubes donde ya juegan los chicos. Funciona como complemento: los lunes por la tarde y los sábados por la mañana trabaja aspectos técnicos puntuales como perfiles, controles, golpeos y manejo de pelota al piso. El foco está puesto en que la pelota aparezca todo el tiempo y que el error no sea un reto automático. “Quiero un juego liberado de errores, donde equivocarse libremente sea una virtud”, explicó.
En una ciudad donde el potrero, los baby fútbol y las inferiores siguen siendo parte fuerte de la identidad deportiva, su método intenta mezclar esa espontaneidad con herramientas del fútbol de elite. Alvanezzi cita a Menotti, Bielsa, Guardiola, Cruyff, Valdano y Luis Enrique entre sus referencias, y ubica a Diego Maradona como su gran espejo futbolero. También dice haber recibido consultas desde Europa, Asia y América, aunque su prioridad es consolidar primero el proyecto local. La apuesta está planteada: que Mar del Plata sea una escala de formación sin que los chicos pierdan la gambeta propia.
La propuesta no busca reemplazar a los clubes donde ya juegan los chicos



