Denunció abuso y le redujeron la presencialidad escolar
Una adolescente denunció abuso sexual contra un compañero. La Justicia ordenó restricción, pero la escuela le redujo parte de la cursada presencial en clase.

Una adolescente de Mar del Plata denunció haber sufrido abuso sexual por parte de un compañero y, tras una medida judicial de restricción, su familia cuestiona que sea ella quien deba cursar parte de las materias de forma remota. El caso fue denunciado en una escuela del barrio Santa Mónica y está bajo intervención de la Justicia.
Según consta en la denuncia citada por 0223, el hecho denunciado habría ocurrido meses atrás dentro del establecimiento. La adolescente relató que un compañero la arrinconó y la manoseó por encima de la ropa. También denunció situaciones previas de hostigamiento, tanto en la escuela como a través de redes sociales.
La familia formalizó la presentación judicial y solicitó una restricción de acercamiento. La medida fue concedida: el adolescente denunciado debe abstenerse de mantener contacto, perturbar o intimidar a la joven y a integrantes de su grupo familiar en sus actividades educativas, sociales y cotidianas.
El conflicto aparece en cómo se aplica esa protección dentro de la escuela. La institución reorganizó los horarios para evitar que ambos estudiantes se crucen, pero también dispuso que la adolescente curse algunas materias a distancia y que, cuando asista, lo haga acompañada por una persona adulta. La dirección argumentó que tomó la decisión por la cautelar vigente, las condiciones de infraestructura y el acceso equitativo a la educación de ambos estudiantes.
Para la familia, la consecuencia es concreta: la joven ve limitada su presencialidad pese a haber realizado la denuncia. “¿Qué hice mal yo? ¿Por qué no puedo ir a la escuela?”, expresó la adolescente, según difundieron sus familiares. El caso vuelve a poner en discusión cómo las instituciones educativas deben garantizar simultáneamente la protección de una víctima, el cumplimiento de una orden judicial y el derecho a continuar estudiando sin que denunciar implique perder espacios cotidianos.
El caso fue denunciado en una escuela del barrio Santa Mónica y está bajo intervención de la Justicia



