Dos Naciones guarda un almacén centenario entre sierras
Dos Naciones queda a poco más de 100 km de Mar del Plata y conserva un almacén centenario, sierras, comida de campo y plan de día.

A poco más de 100 kilómetros de Mar del Plata hay un pueblo donde el plan parece haberse quedado en otra época. Dos Naciones, un paraje rural ubicado al norte del partido de Lobería, combina caminos de tierra, sierras de fondo y un almacén de ramos generales que sigue siendo el corazón del lugar.
El dato que sorprende es su escala: allí vive apenas una decena de familias. Pero ese tamaño mínimo no le quita identidad. Al contrario: el almacén centenario, fundado hacia fines del siglo XIX por inmigrantes y actualmente atendido por la familia Caveda, concentra buena parte de la vida cotidiana del paraje. Funciona como despacho de bebidas, carnicería y punto de encuentro, con estanterías de madera, productos artesanales, embutidos regionales y quesos de campo.
La escapada apunta a quienes quieren cortar con la rutina marplatense sin armar una logística de vacaciones. El paisaje cambia a medida que aparecen los caminos rurales y las vistas hacia los cerros El Bonete y Sierra Larga, dos referencias del sistema de Tandilia. Por eso también se volvió una parada atractiva para fotógrafos, ciclistas y gente que prefiere una salida de día antes que otro fin de semana entero entre shopping y pantallas.
El recorrido por el casco del pueblo suma la Escuela Rural Número 19 y un antiguo club deportivo, edificios que recuerdan una etapa de mayor movimiento social en la zona. No es un destino de grandes atracciones ni de agenda cargada: justamente su gracia está en bajar un cambio, comer algo criollo y mirar alrededor sin apuro.
Para llegar desde Mar del Plata, la ruta indicada es la RN 226 en dirección al corredor Balcarce-Tandil. Cerca del kilómetro 98 hay que tomar un desvío hacia un camino vecinal mejorado y recorrer unos 14 kilómetros hasta el casco histórico. Conviene chequear el estado del camino y el clima antes de salir, especialmente después de lluvias.
Dos Naciones entra en la categoría de plan guardable: ida, almuerzo, caminata y vuelta en el día. La pregunta es simple: ¿cuántos rincones así quedan cerca de Mar del Plata sin que la mayoría los tenga en el radar?
No es un destino de grandes atracciones ni de agenda cargada: justamente su gracia está en bajar un cambio, comer algo criollo y mirar alrededor sin apuro