El crimen de Casa Noel que marcó a Mar del Plata
El caso de 1968 en Casa Noel combinó un faltante millonario, la desaparición de un contador y una investigación que terminó en condena perpetua para el gerente.

Un faltante millonario en una empresa terminó en uno de los crímenes más recordados de la historia policial marplatense. El caso ocurrió en agosto de 1968 y tuvo como escenario a la sucursal de Casa Noel, ubicada entonces en Jujuy 3258. Según la reconstrucción publicada por 0223, el gerente Héctor Espiñeira fue condenado años después por el homicidio de Roberto Aníbal Ruiz, contador y colaborador de la firma.
La investigación se inició cuando Ruiz no volvió a su casa tras su jornada laboral. Su familia denunció la desaparición mientras la empresa atravesaba una auditoría interna por un faltante de más de ocho millones de pesos de la época. En ese contexto, Espiñeira también denunció una defraudación ante la compañía, una maniobra que, de acuerdo con la causa, buscaba correr el foco de las irregularidades contables.
El 25 de agosto de 1968, una mujer encontró restos humanos en las barrancas de playa La Paloma, en Chapadmalal. La identificación de Ruiz fue posible por una cicatriz quirúrgica. Dos días más tarde, la Policía encontró en Azul la camioneta Fiat 1500 del contador, con manchas de sangre en su interior. Esos elementos fueron centrales para orientar la pesquisa.
La causa judicial también investigó maniobras administrativas dentro de Casa Noel y los vínculos personales entre integrantes de la empresa. Según la reconstrucción del expediente, Espiñeira terminó confesando el asesinato tras quedar acorralado por las pruebas. La investigación sostuvo que el crimen estuvo ligado al intento de ocultar el desfalco y atribuirle la responsabilidad a Ruiz.
En 1974, la Justicia condenó a Espiñeira a prisión perpetua por fraude y homicidio calificado, con cumplimiento de pena en Sierra Chica. Más de medio siglo después, el caso sigue siendo una referencia inevitable de la crónica policial local: una historia de confianza rota, dinero faltante y una investigación que conectó el centro de Mar del Plata con Chapadmalal y la ciudad de Azul. También deja una pregunta vigente: cómo reconstruir los casos históricos sin convertir la violencia en espectáculo.
Un faltante millonario en una empresa terminó en uno de los crímenes más recordados de la historia policial marplatense