40 habitantes, costillar y cero señal a dos horas de MDP
El Solcito tiene 40 habitantes, 13 casas y casi nada de señal. Está a menos de dos horas de Mar del Plata y su costillar a la estaca atrae visitantes.

Hay un pueblo de 40 habitantes donde el celular deja de mandar y el costillar llega a la estaca. El Solcito, un paraje rural del partido de Tandil, aparece como una escapada cercana para quienes necesitan salir del ritmo de Mar del Plata sin convertir el plan en una expedición de fin de semana.
Está a menos de dos horas en auto por la Ruta Nacional 226 y tiene apenas 13 casas dispersas. La postal es bien distinta a la de La Feliz: caminos rurales, llanura, el cordón serrano de fondo y un silencio que, según cuentan quienes lo visitan, incluye una ausencia casi total de señal de telefonía en el cuadro del poblado.
El centro del plan es un antiguo almacén de ramos generales fundado en 1931. Tras años de abandono, fue restaurado y volvió a funcionar como comedor de campo. En la carta aparecen estofado de cordero, guisos preparados en ollas de hierro, quesos y el plato que está llevando visitantes: costillar a la estaca. A la tarde, la propuesta sigue con meriendas criollas, pastelitos y tortas fritas.
Al lado del almacén todavía está el edificio del Club Deportivo El Solcito, que fue punto de reunión vecinal. Cerca también cruzan las vías inhabilitadas del Ferrocarril del Sud, un rincón buscado para caminar y sacar fotos. No hay parque temático ni una lista eterna de actividades: justamente el atractivo es bajar un cambio, comer bien y mirar un paisaje que no tiene bocinazos ni filas de verano.
Para ir desde Mar del Plata hay que tomar la 226 rumbo a Tandil y seguir el desvío señalizado antes del acceso principal. El comedor recomienda reservar con anticipación para sábados y domingos. Dato para guardar antes de improvisar el viaje: la desconexión no es una promesa marketinera, porque en buena parte del paraje directamente no hay señal. ¿Planazo de un día o demasiada calma para sobrevivir sin datos?
No hay parque temático ni una lista eterna de actividades: justamente el atractivo es bajar un cambio, comer bien y mirar un paisaje que no tiene bocinazos ni filas de verano



