Exjugador de Alvarado cobrará $78 millones por una lesión
Un choque en una práctica de Alvarado dejó secuelas físicas y psicológicas. La Justicia ordenó pagar $78 millones y sostener tratamiento.

Un choque de cabezas en un entrenamiento de Alvarado terminó en una condena millonaria contra una ART. El Tribunal de Trabajo N° 4 de Mar del Plata hizo lugar a la demanda iniciada por el exfutbolista profesional Gonzalo Lamardo y fijó una indemnización total de $78.077.257,19 por las secuelas de un accidente laboral ocurrido durante una práctica.
El hecho fue el 28 de enero de 2023, mientras Lamardo disputaba una pelota aérea con un compañero. Según consta en la información del caso, el impacto le provocó traumatismo de cráneo y facial, una fractura del seno frontal derecho y otras lesiones que requirieron atención médica y tratamiento a cargo de Galeno ART.
La discusión judicial no fue sobre la existencia del choque, sino sobre las consecuencias que dejó. El jugador sostuvo que recibió el alta médica el 14 de julio de 2023 de manera prematura, porque todavía tenía síntomas incapacitantes. Por eso reclamó que se reconociera la incapacidad física y psicológica remanente.
Las pericias incorporadas al expediente determinaron secuelas de ambos tipos. El Tribunal estableció una incapacidad laboral parcial, permanente y definitiva del 11,80%: un 2% por una cicatriz frontal y un 10% por un trastorno de estrés postraumático, calculado mediante el sistema de capacidad restante.
Por mayoría, las juezas Cecilia Beatriz Bártoli y María José Beldarrain condenaron a Galeno ART a pagar más de $70 millones de capital por incapacidad laboral. Con un interés puro del 3% anual desde la fecha del accidente, el monto llegó a $78.077.257,19. Además, la ART deberá garantizar tratamiento psicoterapéutico semanal hasta la curación completa o mientras persistan síntomas incapacitantes. El importe seguirá generando intereses hasta que la sentencia quede firme.
El fallo vuelve a poner el foco en una parte poco visible del deporte profesional: qué pasa cuando una lesión no termina con el alta médica y deja secuelas que afectan la vida y el trabajo de quien juega.
La discusión judicial no fue sobre la existencia del choque, sino sobre las consecuencias que dejó



