Geolocalización y 1.100 dólares tras un escruche en Los Pinares
Dos allanamientos tras un robo en Los Pinares terminaron con celulares, electrónica y 1.100 dólares secuestrados; un adolescente fue notificado en la causa.

Un robo en Los Pinares terminó con dos allanamientos, dispositivos electrónicos, dinero en distintas monedas y un adolescente de 17 años notificado en una causa por encubrimiento. La investigación apunta a un escruche denunciado el sábado en una vivienda del barrio, donde una mujer de 46 años encontró su casa violentada al regresar.
Según la información del caso, personas aún no identificadas ingresaron tras forzar una reja y una ventana del patio interno. Del domicilio se llevaron dos computadoras, una tablet y otros objetos que todavía estaban siendo relevados. El dato que movió la investigación fue tecnológico: el análisis y cotejo de geolocalizaciones vinculadas a dispositivos sustraídos permitió ubicar dos domicilios de interés.
Con las órdenes judiciales correspondientes, se hicieron dos registros. En uno de los lugares secuestraron dos cables de carga para iPhone y auriculares con cable. En el segundo hallaron 1.100 dólares, 70 euros, un iPhone 13, un casco gamer con micrófono, AirPods con estuche, un equipo tipo handy con su base de carga, una billetera negra y guantes de jardinería.
La fiscal Florencia Salas avaló el procedimiento y dispuso el secuestro de los elementos considerados relevantes para la causa. Por su parte, la fiscal Mariana Baqueiro ordenó notificar de la formación de una causa por encubrimiento a un adolescente de 17 años que tenía objetos vinculados a la investigación. Esa notificación no implica una condena ni determina por sí sola responsabilidades penales definitivas.
Para quienes viven en Los Pinares, el caso deja una alarma conocida: volver a casa y encontrar una reja forzada no es un dato policial lejano. También muestra cómo un celular o una tablet pueden convertirse en una pista central después de un robo. La investigación sigue para determinar el total de lo sustraído, recuperar más pertenencias y establecer quiénes fueron los autores del ingreso a la vivienda.
El dato que movió la investigación fue tecnológico: el análisis y cotejo de geolocalizaciones vinculadas a dispositivos sustraídos permitió ubicar dos domicilios de interés

