Hoteles y alquileres con reglas distintas en Mar del Plata
La hotelería pidió regular los alquileres temporarios: denuncia costos desiguales, falta de controles y un impacto directo en Mar del Plata.

La pelea por dónde te hospedás en Mar del Plata ya llegó a las plataformas. Claudia Álvarez Argüelles, CEO de Álvarez Argüelles Hoteles, reclamó que se regulen los alquileres temporarios publicados en apps y sitios web. Su punto es concreto: sostiene que una parte de esa oferta no enfrenta las mismas cargas tributarias, controles de seguridad y exigencias sanitarias que los hoteles.
“Es una competencia desleal, claro que sí”, dijo la empresaria en diálogo con AGENDA REAL. Aclaró que el planteo no busca prohibir los alquileres temporarios ni eliminar la competencia. El reclamo es que todos los alojamientos funcionen bajo condiciones equivalentes. “Si está bajo norma, competimos todos de la misma manera”, resumió.
La discusión toca una fibra muy marplatense: cada temporada, miles de personas comparan una habitación de hotel con un departamento por día antes de decidir el viaje. Para la hotelería, el problema no se limita al precio. Álvarez Argüelles afirmó que los establecimientos formales cumplen normas de incendio, sanitarias y tributarias, además de pagar tasas municipales e impuestos provinciales y nacionales. Según su mirada, cuando un alquiler sin controles tiene un problema, la reputación que queda expuesta es la de toda la ciudad.
También cuestionó la distancia entre los reclamos del sector y las decisiones oficiales. “Hay receptividad desde la palabra, pero no hay ejecución. No hay acción”, sostuvo. La empresaria comparó la situación con otros servicios que atraviesan procesos regulatorios y pidió controles para quienes comercializan hospedajes, sin importar si lo hacen desde un hotel, una inmobiliaria o una plataforma digital.
El pedido aparece en un momento complejo para el turismo local. Según Álvarez Argüelles, los viajes al exterior ganaron terreno, la demanda nacional no alcanza el volumen que necesita la ciudad y las reservas dependen cada vez más del pronóstico. A eso sumó aumentos de energía que, según describió, fueron de entre 455% y 1000% en distintas plazas. Dice que los hoteles no pudieron trasladar esos costos a la tarifa por la baja demanda. La pregunta queda sobre la mesa antes de la próxima temporada: ¿Mar del Plata puede competir mejor sin reglas claras para todos los que venden una cama?
El reclamo es que todos los alojamientos funcionen bajo condiciones equivalentes