La Hostería prendió los hornos en una esquina de La Perla
La Hostería abrió en España y 3 de Febrero: recuperó una esquina centenaria de La Perla con pastas, pizza napolitana, empanadas y cerveza.

Una esquina de La Perla que durante décadas vendió comida armenia volvió a encender sus hornos. La Hostería abrió en España y 3 de Febrero con una carta que pone a competir a las pastas hechas en el lugar, las pizzas napolitanas, las empanadas al horno de barro, los mariscos y la cerveza.
El proyecto viene de Chapadmalal y tiene detrás a Mauricio Dura y Tomás Demirdjian, socios que hace nueve años desarrollan allí un bar, hostel y otras propuestas gastronómicas. Según contó Dura, la llegada a Mar del Plata apareció después de un pedido repetido entre quienes ya conocían el lugar: llevar La Hostería desde Chapa hasta la ciudad.
El dato con peso barrial está en el local. Antes de esta apertura, la esquina funcionó cerca de 40 años como una rotisería de comida armenia con un pequeño bar, atendida por dos hermanos. La propiedad, de alrededor de 100 años, necesitaba una puesta en valor cuando los nuevos dueños entraron en agosto, pero tenía algo que no quisieron borrar: sus materiales y su historia.
La reforma buscó recuperar antes que reemplazar. Techos, puertas y maderas originales quedaron integrados a una ambientación de ladrillo a la vista, cuadros, banderas y detalles rústicos. La idea es que el espacio se sienta antiguo sin quedar detenido en el tiempo: un bar urbano, lejos de la costa pero conectado con la identidad marítima que el proyecto ya tiene en Chapadmalal.
En la cocina, la apuesta no es que la comida acompañe a la pinta: quiere tener protagonismo propio. Hay pastas elaboradas con máquina italiana, pizzas cocinadas en un horno pensado para el estilo napolitano y empanadas que salen del horno de barro. Parte de esa producción queda a la vista, para que la experiencia empiece antes de que llegue el plato.
Para La Perla, suma una dirección nueva para la salida nocturna y, más adelante, también para el mediodía: el emprendimiento prevé incorporar cafetería desde el 1 de marzo. La pregunta ahora es sencilla: ¿puede una esquina con un siglo de historia convertirse en el próximo punto fijo del barrio para pizza, pastas y cerveza?
La reforma buscó recuperar antes que reemplazar



