Mar del Plata avanza hacia el fin de acuarios y zoológicos
El Concejo dio un primer paso para prohibir nuevos acuarios y zoológicos. Falta definir qué pasará con granjas y espacios rurales del distrito.

Mar del Plata podría cerrar la puerta a nuevos acuarios y zoológicos. La comisión de Ambiente del Concejo Deliberante aprobó un proyecto de ordenanza que busca prohibir la habilitación de establecimientos que mantengan animales en cautiverio dentro del Partido de General Pueyrredon.
La iniciativa incluye zoológicos, acuarios, oceanarios y otros espacios similares. Todavía no es una ordenanza: el expediente debe seguir su tratamiento y la comisión espera informes municipales para terminar de definir qué lugares quedarían alcanzados y bajo qué condiciones.
El debate llegó con una pregunta de fondo que atraviesa a la ciudad desde el cierre del Aquarium: ¿Mar del Plata quiere permitir nuevas propuestas recreativas basadas en animales en cautiverio? Diego García, concejal de Unión por la Patria y autor del proyecto, planteó que se trata de una decisión moral. “En el siglo XXI no puede haber lugares que lucren con los animales”, sostuvo.
Hubo acuerdo general con el espíritu de la propuesta, aunque no todos los bloques acompañaron de la misma forma. El proyecto avanzó por unanimidad, con abstenciones del PRO, La Libertad Avanza y el Frente Renovador. Esos espacios pidieron información antes de fijar una redacción definitiva, sobre todo para diferenciar a los establecimientos que podrían no responder al modelo que busca impedir la ordenanza.
El punto más concreto está en Batán y en los espacios rurales o educativos que podrían quedar incluidos por una definición demasiado amplia. Desde distintos bloques mencionaron la necesidad de conocer qué habilitaciones existen, qué actividades realizan y si harían falta plazos de adaptación. Por eso volverán a reclamar informes al Emsur, Legal y Técnica e Inspección General, que ya dejaron vencer los pedidos anteriores.
El antecedente del ex Aquarium pesa fuerte: en las últimas semanas, más de 40 pingüinos fueron trasladados a la Patagonia luego de meses de reclamos y discusiones públicas sobre su destino. La ordenanza no resuelve ese caso, pero busca definir qué tipo de ciudad quiere ser Mar del Plata de ahora en adelante. La discusión recién empieza: proteger animales, cuidar empleos y precisar las reglas sin meter todo en la misma bolsa.



