Molestar a un lobo marino ahora puede tener multa
El Concejo aprobó sanciones por perseguir o molestar fauna silvestre. Qué cambia para quienes se cruzan animales en las playas de Mar del Plata.

La próxima vez que un lobo marino se tire a descansar en la costa, acercarse de más, perseguirlo o dejar que lo haga una mascota puede tener sanción. El Concejo Deliberante aprobó por unanimidad una ordenanza para proteger a la fauna silvestre en todo el Partido de General Pueyrredon.
La regla apunta a una escena cada vez más conocida en Mar del Plata: animales que aparecen en la playa y terminan rodeados de gente, celulares, perros sueltos y curiosidad. La normativa prohíbe durante todo el año perseguir o molestar a animales silvestres, con la idea de evitar que se altere su comportamiento natural o que queden expuestos a situaciones de riesgo.
También fija restricciones para los sobrevuelos a menos de 150 metros en reservas y zonas específicas. Las infracciones se encuadrarán en el Código Contravencional municipal, mientras que lo recaudado por multas deberá destinarse a programas de protección, prevención y erradicación del maltrato animal. Habrá permisos especiales para actividades científicas y educativas.
El concejal Ariel Bordaisco, de UCR + Nuevos Aires, destacó que la ciudad tiene una riqueza natural que necesita convivencia y no invasión. El tema volvió al centro de la conversación por la presencia de un elefante marino y su cría, Saturnino, en la playa frente al Instituto Unzué. El nacimiento generó entusiasmo, pero también dejó una postal clara: cuando la fauna aparece cerca, mirar no es lo mismo que intervenir.
Para quienes viven, trabajan o pasean por la costa, el dato concreto es que las reglas ya no dependen solo del sentido común. La ordenanza busca que vecinos, turistas y personas que realizan actividades en playa y reservas tengan un límite claro. Queda la parte más difícil: que haya controles y que la ansiedad por la foto no termine molestando al animal que todos fueron a ver.
La ordenanza busca que vecinos, turistas y personas que realizan actividades en playa y reservas tengan un límite claro