Octubre trae 27 mil competidores y 30 mil camas en juego
Del 19 al 23 de octubre, la final de los Juegos Bonaerenses traerá 27 mil participantes y exigirá cerca de 30 mil plazas hoteleras en Mar del Plata este año.

Mar del Plata se prepara para una invasión deportiva de cinco días: la final provincial de los Juegos Bonaerenses 2026 traerá alrededor de 27 mil participantes entre el 19 y el 23 de octubre. Y el número real de personas que se moverán por la ciudad será todavía mayor si se cuentan familias, entrenadores, árbitros y equipos de organización.
La cifra que pone a prueba a la ciudad no está solamente en las canchas. Según explicó a Radio Brisas el director de Juegos Bonaerenses, Eugenio Achibelli, la organización necesita cubrir una demanda cercana a las 30 mil plazas hoteleras durante esos días. En octubre, cuando la temporada fuerte todavía no arranca, hoteles, transporte, gastronomía y espacios deportivos volverán a tener una semana de movimiento intenso.
Para llegar a esta instancia, la edición 2026 reunió 504 mil inscriptos en toda la provincia. Ahora se disputa la Etapa Regional, que seguirá hasta los primeros días de octubre y definirá a buena parte de quienes viajarán a la final. De ese universo enorme saldrán los 27 mil competidores que desembarcarán en Mar del Plata para participar en disciplinas deportivas y culturales.
El operativo no se resuelve con abrir un par de polideportivos. Achibelli señaló que se utilizan alrededor de 95 escenarios deportivos y culturales, con desafíos muy concretos: conseguir canchas reglamentarias y gimnasios cerrados adecuados. Handball y futsal, por ejemplo, necesitan superficies de 20 por 40 metros, una medida que limita bastante las alternativas disponibles.
Varese será otra vez uno de los puntos más convocantes, con las canchas de beach vóley y el movimiento de atletas, acompañantes y público sobre la costa. La postal marplatense suma, pero también obliga a coordinar circulación, alojamiento y horarios en una ciudad que deberá funcionar como sede deportiva provincial.
Mar del Plata tiene infraestructura, hotelería y experiencia para recibir eventos grandes. La pregunta es si esos cinco días podrán traducirse en una oportunidad que se note fuera de los predios: en los comercios, los barrios y el trabajo local. Octubre ya tiene fecha marcada en el calendario.
En octubre, cuando la temporada fuerte todavía no arranca, hoteles, transporte, gastronomía y espacios deportivos volverán a tener una semana de movimiento intenso



