El Peralta Ramos detrás de un clásico con Oscar
Un descendiente de Patricio Peralta Ramos habría escrito la historia de “La muerte le sienta bien”, el clásico de 1992 que ganó un Oscar.

Un apellido que está en cada mapa de Mar del Plata terminó metido en un clásico de Hollywood. Carlos Enrique Varela Peralta Ramos, presentado como chozno de Patricio Peralta Ramos, usó el nombre artístico de Martin Donovan y figura detrás de la historia de “La muerte le sienta bien”, la comedia negra de 1992 protagonizada por Meryl Streep, Goldie Hawn y Bruce Willis.
La conexión tiene ese nivel de rareza que obliga a mirar dos veces: una película sobre juventud eterna, cuerpos imposibles y una pelea venenosa entre divas tendría entre sus autores a un descendiente del fundador de la ciudad. No nació en Mar del Plata, sino en Buenos Aires, pero su vínculo familiar lo conecta de lleno con el origen de la ciudad balnearia.
Según la historia difundida, Varela Peralta Ramos se escapó de su casa a los 14 años por una ventana y pasó meses oculto antes de seguir su vocación artística en Europa. Más tarde trabajó en ámbitos ligados al teatro, la televisión y el cine, con experiencias junto a nombres como Luchino Visconti y Federico Fellini, antes de instalarse en Estados Unidos.
Allí surgió la trama de dos mujeres que toman un elixir para frenar el envejecimiento y quedan atrapadas en una competencia cada vez más absurda. La película fue un éxito de taquilla y ganó el Oscar a mejores efectos visuales. Con el tiempo, además, se volvió material de culto: su estética, sus frases y su sátira sobre la obsesión por no envejecer siguen circulando décadas después.
El dato que más sorprende no es solo el parentesco. Es que una de las familias asociadas al nacimiento de Mar del Plata aparece, de rebote, en una superproducción noventosa que todavía se redescubre entre clips, memes y maratones. De la historia fundacional de la ciudad a Hollywood: una conexión que nadie esperaba encontrar en los créditos.
De la historia fundacional de la ciudad a Hollywood: una conexión que nadie esperaba encontrar en los créditos



