La pileta Lafayette sale a remate con base de $176 millones
La pileta Lafayette lleva cerrada desde 2019 y sale a subasta con una base de $176,7 millones. El comprador deberá afrontar además las expensas adeudadas.

La pileta Lafayette está vacía desde 2019, pero su futuro vuelve a cotizar en pleno centro. El sector recreativo de la histórica galería, ubicado entre el segundo y tercer piso de San Martín y San Luis, saldrá a subasta electrónica con una base de $176.703.206,70.
El espacio que entra en remate tiene cerca de 1.000 metros cuadrados e incluye la pileta, vestuarios para adultos y chicos, además de sectores que funcionaron como spa, hidromasaje y sauna. Un móvil de Radio Brisas recorrió el lugar junto a la martillera judicial Patricia Schafer y registró un escenario marcado por el abandono, aunque con una estructura que, según explicó, se mantiene en buenas condiciones generales.
Las ventanas abiertas, la suciedad acumulada y los siete años sin actividad dejaron señales visibles. Pero el dato que cambia la lectura del inmueble es que el techo fue reparado y se encuentra en buen estado, mientras que buena parte de las instalaciones originales sigue montada. No es una demolición ni un lote vacío: es un natatorio cerrado, con una infraestructura enorme esperando una decisión.
La subasta comenzará el 5 de noviembre y terminará el 25 del mismo mes. Para participar hay que registrarse y presentar un depósito de garantía de $8.835.160, equivalente al 5% de la base. Durante la recorrida, Schafer indicó que todavía no había postores anotados. A eso se suma un número pesado: según la información publicada por Infobrisas.com, las expensas adeudadas superaban los $64,9 millones al 23 de julio de 2026 y deberán ser afrontadas por quien compre.
El remate se realiza en una causa por cobro ejecutivo de expensas y abarca el 100% de la unidad funcional de San Martín 2654/2664, esquina San Luis 1722/1738. Más allá de los papeles judiciales, la discusión es bien marplatense: qué hacer con un lugar donde mucha gente aprendió a nadar o entrenó durante décadas. La pileta tuvo una etapa de fuerte impulso desde la llegada de Luis Alberto Nicolao en 1981 y fue una referencia deportiva en el centro.
Ahora aparecen varias posibilidades: reactivar el natatorio, sostener una propuesta de bienestar o reconvertir sectores para usos comerciales o gastronómicos. La martillera planteó que conservar la pileta sería lo ideal por su valor simbólico, aunque el destino final dependerá del nuevo dueño. La pregunta queda flotando antes del martillo: ¿Mar del Plata puede recuperar este ícono o el centro perderá otra pieza de su memoria deportiva?
La subasta comenzará el 5 de noviembre y terminará el 25 del mismo mes

