Roban flexibles de gas y afectan a 60 familias en un mes
En un mes, 60 familias de Mar del Plata sufrieron robos de flexibles de gas. Ya van 530 casos en 2026 y la maniobra puede causar fugas, incendios o explosiones.

El robo de un flexible de gas puede dejar una casa sin suministro y, mucho peor, abrir la puerta a una fuga peligrosa. Camuzzi informó que durante el último mes hubo más de 60 familias afectadas en Mar del Plata por la sustracción de estos conductos. En lo que va de 2026, la empresa registró 530 casos en la ciudad.
El flexible es la conexión que vincula el servicio domiciliario con el regulador y el medidor de gas. Según explicó la distribuidora, trabaja en media presión y su retiro o manipulación no autorizada provoca una liberación incontrolada de gas natural. Eso puede derivar en incendios, explosiones o intoxicaciones, además del corte automático e inmediato del servicio.
No es un robo menor ni un problema que termine en la vereda. Cuando falta esa pieza, el riesgo alcanza a quienes viven en la vivienda afectada y también a las propiedades vecinas. La intervención sobre instalaciones de gas requiere conocimientos técnicos y medidas de seguridad que no están presentes en estas maniobras.
Camuzzi señaló que impulsa denuncias ante la Justicia y coordina acciones con las fuerzas de seguridad para identificar a los responsables. La empresa remarcó que la sustracción de flexibles constituye un delito penal por el daño material y por el peligro inmediato que genera. Como antecedente, indicó que Bahía Blanca ya registró en 2026 una segunda condena efectiva por hechos de este tipo.
Para quienes detecten falta de suministro, un flexible robado o cualquier anomalía vinculada a la red, la indicación es comunicarse de inmediato con las líneas de emergencia de Camuzzi: 0800-666-0810 o 0810-666-0810. En una ciudad donde 530 casos ya marcaron el año, mirar la conexión de gas de casa también pasó a ser una cuestión de seguridad cotidiana.
El robo de un flexible de gas puede dejar una casa sin suministro y, mucho peor, abrir la puerta a una fuga peligrosa



