La Ruta 88 vuelve al Concejo tras las últimas muertes
Tras nuevas muertes en la Ruta 88, el Concejo debate la autovía y choca por quién debe pagarla.

Las últimas muertes en accidentes sobre la Ruta 88 volvieron a poner una discusión urgente sobre la mesa: cómo avanzar con la obra para transformarla en autovía. El Concejo Deliberante de General Pueyrredon debate dos proyectos vinculados a esa transformación, pero el punto que abre diferencias políticas es quién debería hacerse cargo del financiamiento.
La discusión no llega en abstracto. Cada choque grave en esta traza reactiva el reclamo de quienes la usan todos los días y de las familias atravesadas por consecuencias irreparables. La ruta es parte de la rutina de trabajadores, estudiantes, transportistas y vecinos que se mueven entre Mar del Plata y localidades cercanas, por lo que cualquier definición impacta en tiempos de viaje, seguridad vial y circulación cotidiana.
Los dos proyectos que ingresaron al debate comparten el foco en la necesidad de convertir la Ruta 88 en una autovía, según la información difundida. La diferencia aparece al momento de establecer qué nivel del Estado debe financiar una obra de esa escala. Ese desacuerdo puede definir no solo el rumbo político de la iniciativa, sino también sus plazos reales.
Una autovía implica separar sentidos de circulación y sumar infraestructura para reducir situaciones de riesgo, pero la discusión legislativa todavía debe traducirse en una decisión concreta sobre recursos, responsabilidades y ejecución. Sin un acuerdo de financiamiento, el reclamo por una solución puede quedar otra vez atrapado entre expedientes, pedidos formales y cruces partidarios.
Para Mar del Plata, el dato central no es solamente que el tema volvió al Concejo: es que volvió después de nuevas muertes. La pregunta de fondo es cuánto más puede demorarse una respuesta estructural en una ruta que forma parte de la vida diaria de miles de personas. El debate recién empieza, pero la urgencia ya está en la calle.


