La vereda de Almafuerte que reutilizó lápidas
En Almafuerte y Bernardo de Irigoyen hay placas funerarias reutilizadas en la vereda. La historia conecta esa esquina con el Cementerio de la Loma.

En una esquina a metros del Cementerio de la Loma, algunas baldosas no son baldosas. En Almafuerte y Bernardo de Irigoyen hay frisos con inscripciones que llaman la atención de quien camina mirando el piso. En las últimas semanas, un video de una joven que paseaba a su mascota volvió viral esa particularidad: la vereda fue armada con placas de mármol que habrían sido destinadas originalmente a lápidas.
El dato impacta por la cercanía: el cruce está a menos de cien metros del Cementerio de la Loma. Pero la explicación no apunta a una intervención misteriosa sino a la historia comercial del barrio. Con la instalación del cementerio, en el sector comenzaron a funcionar rubros vinculados a los servicios fúnebres, entre ellos marmolerías que fabricaban placas funerarias.
Según reconstrucciones de investigadores del patrimonio local y planos de época citados por 0223, era frecuente que las piezas con fallas fueran descartadas y reutilizadas. Ese sería el origen de las placas incorporadas a la vereda del comercio: mármol que ya no servía para su destino original, pero sí para resolver una obra cotidiana en la calle.
El Cementerio de la Loma empezó a construirse hacia fines de la década de 1880 y fue inaugurado oficialmente en 1893, aunque se utilizaba antes como Cementerio General. Su creación respondió, entre otros motivos, al colapso del antiguo camposanto ubicado cerca de la actual zona de 3 de Febrero, Córdoba y la costa. Antes, las reglas de admisión religiosas y la falta de espacio habían dejado a muchas familias sin alternativas claras para enterrar a sus seres queridos.
La esquina no es una atracción armada para redes: es una marca urbana de esa Mar del Plata que todavía aparece entre locales, veredas y nombres de calles. La próxima vez que pases por Almafuerte e Irigoyen, mirar hacia abajo puede contar más de la ciudad que una placa turística. ¿Debería señalizarse esta historia para que no quede perdida entre el tránsito?
La esquina no es una atracción armada para redes: es una marca urbana de esa Mar del Plata que todavía aparece entre locales, veredas y nombres de calles



