Mar del Plata cerró las vacaciones de invierno con una ocupación que dejó gusto a poco. Los hoteles y restaurantes de la ciudad esperaban un aluvión de turistas, pero el clima y la economía dijeron otra cosa. La segunda semana mejoró las cifras, pero el sector no oculta su preocupación mirando hacia 2025.
Durante este receso invernal, la siempre querida ‘Feliz’ tuvo que conformarse con un flujo de visitantes moderado. La primera semana arrancó calma, y aunque la segunda vio números más alegres, no fue suficiente para apagar las luces de alerta en el sector turístico.
Comparado con años anteriores, la situación resultó menos favorable. Ni el aumento del turismo interno ni las promociones de última hora permitieron alcanzar los niveles esperados. Mar del Plata sigue luchando contra los fantasmas de la pandemia y una situación económica que aprieta cada vez más.
En la ciudad, el impacto es palpable. Menos turistas significan menos ingresos para comerciantes, taxistas y emprendedores que dependen del flujo constante de visitantes. La preocupación se siente en cada esquina.
¿Podrá Mar del Plata volver a ser el destino rey del invierno el próximo año? El sector pide medidas y estrategia a futuro, mientras los marplatenses miran con inquietud el calendario y el cielo nublado.
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