Después de varios días de incertidumbre, finalmente las dos adolescentes que estaban desaparecidas en Mar del Plata desde el viernes fueron encontradas. La ciudad estaba alerta y la búsqueda fue intensa. Por suerte, todo tuvo un final feliz.
Es una buena noticia para la comunidad local, que se unió en apoyo de la familia y las autoridades durante estos días. Pero, ¿cuántas veces más tenemos que pasar por esto?
No es la primera vez que en nuestra ciudad vivimos momentos de tensión por desapariciones. Las redes sociales juegan un rol clave, con vecinos compartiendo información y fotos, pero siempre queda un sabor amargo respecto al manejo inicial de estos casos por parte de las autoridades.
Al margen de este final feliz, queda la pregunta de qué se puede hacer para que la seguridad de nuestros jóvenes no dependa del azar. La confianza en las autoridades necesita un empujón genuino.
¿Estamos preparados para prevenir más que curar? ¿Qué nos faltó esta vez para evitar el drama que vivió la comunidad?
Comentarios
Dejá tu opinión — sin filtro pero con respeto