El Tiburón no se anda con chiquitas y acaba de cerrar a un joven delantero de 20 años. Viene desde River después de un tiempo en Independiente Rivadavia. Aldosivi sigue armando un equipo que promete moverse como pez en el agua en el Clausura.
¿Por qué nos importa? Bueno, porque este movimiento es una señal de que el club marplatense quiere salir a comerse la cancha. Apostar por juventud es jugársela a lo grande, y puede traer grandes satisfacciones… o un par de baldazos de agua fría.
No es la primera vez que Aldosivi decide dar lugar a los jóvenes. En el pasado, varios pibes han tenido su chance de brillar en el equipo. Y esta adquisición refuerza esa visión, mostrando que la confianza en la sangre joven está más viva que nunca.
Para los marplatenses, esto puede suponer un espectáculo más vibrante en el José María Minella. Con un plantel competitivo, las tribunas pueden volver a llenarse de gente que quiere ver a su equipo romperla en el campo.
La pregunta del millón: ¿Será este el comienzo de una nueva era dorada para Aldosivi o simplemente un experimento más del fútbol argentino? Los marplatenses esperan con ansias lo que esta nueva incorporación puede aportar al club.
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