El Minella se llenó de nostalgia antes del partido. Alvarado homenajeó a dos grandes: el “Bubi” y al mítico “Indio” Solari. ¿Quién dijo que el fútbol no es pura emoción?
Las tribunas se transformaron en un altar de recuerdos mientras los hinchas revivían esos momentos épicos. Porque en Mar del Plata, el fútbol se vive intensamente.
Y vos, ¿qué mejor lugar para celebrar estos legados futboleros que en el corazón de la ciudad? Si estuviste, contanos cómo lo viviste, y si no, ¡no te lo pierdas la próxima!
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