Un nuevo caso de violencia que te revuelve el estómago: un tipo agarra un machete, saca pecho de macho y amenaza a su hijastro, mientras su pareja la pasa fatal. Esos momentos que te hacen pensar hasta qué punto estamos expuestos en nuestra propia casa.
El episodio, que sacudió a más de uno, nos hace replantear la seguridad y el amor propio. La violencia no se celebra y, menos, cuando vivimos en épocas donde el respeto debería ser la clave.
¿Vamos a seguir tolerando que el miedo gobierne el hogar y a depender de justicia slow motion? Esto tiene que parar. Contanos qué pensás y compartí para que ninguno de tus amigos se pierda esta historia. Denunciá y no te calles.
Comentarios
Dejá tu opinión — sin filtro pero con respeto