Dicen que el perro es el mejor amigo del hombre, pero este tipo parece haberlo olvidado. Un autoproclamado defensor de los lomitos fue grabado dándoles piñas y patadas a sus perritos en una plaza de Mar del Plata. Acá el amor no fue, por lo menos no para sus pobres mascotas.
La importancia de esta noticia radica en que no es solo un tema de maltrato animal, sino que vuelve a poner en el centro el amor por las mascotas como parte de nuestra identidad comunitaria. Nos preguntamos: ¿confiamos en aquellos que dicen protectores?
Los marplatenses siempre se han caracterizado por ser amantes de los animales. Con episodios como éste, el debate sobre la responsabilidad de ser dueños responsables toma más fuerza que nunca. En tiempos donde las redes queman más rápido que el verano, las imágenes se viralizan y las opiniones se incendian.
Lo que pasó en esta plaza no cuenta solo una triste historia de maltrato. Levanta la voz sobre cómo la comunidad debe reaccionar, ¿será que necesitamos mejores reglamientos? ¿Más campañas? Al fin y al cabo, un perro también es un vecino más.
Hoy volvemos a replantearnos el rol que jugamos como sociedad. ¿Estamos atentos a lo que pasa a nuestro alrededor? El cierre es simple pero complejo: ¿Cómo protegemos a los que no tienen voz en Mar del Plata?
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