Este sábado, en el barrio Autódromo, un hombre se metió en la casa de su ex y trató de terminar todo con un machete. La escena fue digna de película de terror pero lamentablemente, en la vida real.
La víctima terminó en el hospital, pero al menos el tipo está detenido. En un contexto donde nadie se siente seguro ni en su propia casa, estas historias nos dejan con la sangre más helada que el mar en invierno.
Historias como esta resaltan otra cara de la ciudad que amamos. Hace falta más que buena vibra para cambiar las cosas. ¿Qué estamos haciendo para que estos hechos de violencia sean historia y no parte de nuestro día a día?
Para Mar del Plata, estos eventos no son solo noticias, son una señal de alarma sobre cómo estamos viviendo y qué tan protegidos nos sentimos en nuestras casas.
¿Cuándo llegaremos al punto donde estas historias sean parte del recuerdo y no de los titulares? ¿Cuánto más estamos dispuestos a tolerar?
Comentarios
Dejá tu opinión — sin filtro pero con respeto