Tisa, a este chorro de 38 años lo bajaron por una simple huella digital. ¿Quién lo mandó a caminar tan tranquilo?
Gracias a la DDI, el tipo quedó alojado en Batán. Eso es lo que pasa cuando te creés Sherlock pero olvidás los guantes.
A vos, que te creés un capo, cuidado con lo que dejás atrás. Y para vos, que estás leyendo: ¿extrañás las novelas policiales? Porque esto pasó acá, en MDP. Comentá con tus teorías.
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