Este fin de semana, la guardia del Higa tuvo una noche movidita cuando dos personas ingresaron baleadas en autos particulares. ¿Lo más loco? Una de ellas se negó a contar qué pasó y la otra se fue sin ni siquiera recibir el alta médica. Como para dejar a la policía con más preguntas que respuestas.
El tema es que si esto no te pone los pelos de punta, ¿qué lo hará? Un sábado cualquiera en Mar del Plata, y podés tener una escena de película policial en plena guardia del hospital. La seguridad es un chiste que ni los que lo cuentan se ríen.
Parece sacado de una serie, pero es la realidad de nuestra ciudad. Dos personas entran, heridas de bala, se atienden y luego desaparecen como si nada. Esa es la foto que queda cuando nadie quiere hablar.
En Mardel, donde el rumor corre más rápido que una surfista en verano, todos vamos a estar preguntándonos de qué va esto. ¿Un ajuste de cuentas? ¿Opción B? Lo que es seguro, es que nos tiene a todos hablando.
¿Qué te genera saber que estas cosas están pasando en nuestra ciudad y no hay pistas firmes? Decinos qué pensás, ¿hay que preocuparse o solo es un hecho aislado?
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