Una adolescente de 16 años, llamada Milagros, desapareció en Mar del Plata después de una discusión familiar el domingo pasado. La situación encendió las alarmas y ahora todos están buscando rastros donde mirar.
La Fiscalía N° 4 activó el protocolo de búsqueda, autorizado para maximizar el alcance de su fotografía y datos personales. ¿Por qué importa? Porque cuando uno de los nuestros desaparece, a todos se nos revuelven las tripas.
Mar del Plata ha sido escenario de situaciones similares, y aunque las historias a veces terminan bien, queda ese nudito de incertidumbre. La idea es no quedarse de brazos cruzados y mover cielo y tierra.
Para los marplatenses, esto no es solo una noticia más. Estamos hablando de uno de los nuestros, una piba que pudo haber estado en cualquiera de nuestros barrios. El foco de las autoridades es vital, pero no suficiente.
La pregunta inevitable es: ¿hasta cuándo seguiremos atrapados en estas historias? Si tenés info, compartila, porque Milagros podría ser cualquiera de nosotros.
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